Si pudieras mantenerte despierto (pero por supuesto no puedes), verías a tu propia madre hacer esto, y te parecería muy interesante observarla. Es muy parecido a ordenar los cajones. La verías de rodillas, supongo, deteniéndose con humor ante algunos de tus contenidos, preguntándose dónde diablos habías recogido tal cosa, haciendo descubrimientos dulces y no tan dulces, apretando esto contra su mejilla como si fuera tan lindo como un gatito, y guardando aquello apresuradamente fuera de la vista. Cuando te despiertas por la mañana, las travesuras y las malas pasiones con las que te fuiste a la cama se han doblado en pequeño y colocado en el fondo de tu mente; y arriba, maravillosamente ventilados, se extienden tus pensamientos más lindos, listos para que te los pongas.
No sé si habréis visto alguna vez el mapa de la mente de una persona. Los médicos a veces dibujan mapas de otras partes de uno, y el mapa de uno mismo puede llegar a ser sumamente interesante, pero que intenten dibujar el mapa de la mente de un niño, que no solo está confusa, sino que no para de dar vueltas todo el tiempo. En él hay líneas en zigzag, exactamente igual que la temperatura en una cartulina, y estos son probablemente los caminos de la isla; porque el País de Nunca Jamás es siempre más o menos una isla, con salpicaduras de colores asombrosos aquí y allá, arrecifes de coral y embarcaciones de aspecto corsario mar adentro, salvajes y guaridas solitarias, gnomos que son en su mayoría sastres, cuevas por las que corre un río, príncipes con seis hermanos mayores, una choza que se cae a pedazos y una señora muy viejecita y diminuta con la nariz aguileña. Sería un mapa sencillo si eso fuera todo; pero también está el primer día de colegio, la religión, los padres, el estanque circular, las labores de costura, asesinatos, ahorcamientos, verbos que rigen en dativo, el día del pudin de chocolate, ponerse los tirantes, di noventa y nueve, tres peniques por arrancarte tú mismo un diente, y así sucesivamente; y o bien todo esto forma parte de la isla o es