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nydus/The Nature of a CrimePublic
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VI. No sé por qué

Eso, como ves, es en verdad el quid de toda la cuestión; por eso el hombre de acción se refugiará en la muerte: el hombre de pensamiento, jamás. Pero yo, yo no soy el hombre ni de lo uno ni de lo otro: soy el hombre del amor, que participa de la acción y del pensamiento, pero que no es ni lo uno ni lo otro.

El amante es, tal vez, el eterno dudoso⁠—simplemente porque no existe una panacea segura para el amor. Viajar puede curarlo⁠—pero viajar puede hacer surgir la añoranza del hogar, que de todas las formas de amor es la más terrible. Mezclarse con muchos otros hombres puede curarlo⁠—mas de nuevo, para el hombre que ama de verdad, puede ser causa de una inquietud aún más terrible, puesto que ver a otros hombres y mujeres puede llevar a uno a comparar siempre al objeto amado con la misma cosa. Y, en verdad, la forma que adopta en mí⁠—pues en mí el amor adopta la forma de un deseo de discutir⁠—, la forma que adopta en mí hace que cada cosa que veo, cada hombre con quien hablo, resulte más torturante, puesto que siempre deseo ajustar mis pensamientos sobre ellos a los pensamientos de usted.

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