urgente, ceteris paribus, es la necesidad de mantener las relaciones de trabajo adecuadas con estas otras industrias, cuanto mayor es el perjuicio industrial sufrido por cualquier alteración de las relaciones de trabajo habituales, y cuanto mayor es el beneficio industrial que debe derivarse de una adaptación más estrecha y un método de reajuste más fácil en caso de perturbación, — mayor es también la probabilidad de una perturbación efectiva de la industria en ese punto concreto.
Esta concatenación mecánica de los procesos industriales propicia la solidaridad en la administración de cualquier grupo de industrias relacionadas, y de manera más remota propicia la solidaridad en la gestión de todo el tráfico industrial de la comunidad.
Una perturbación en cualquier punto, mediante la cual una rama dada de la industria no cumple con su parte en el trabajo del sistema en su conjunto, afecta inmediatamente a las ramas vecinas o relacionadas que la preceden o la siguen en la secuencia, y se transmite a través de su alteración a las porciones más remotas del sistema.
La perturbación rara vez se limita a la planta individual o a la línea única de producción afectada en primer lugar, sino que se extiende en cierta medida al resto.
Una perturbación en cualquier punto acarrea un mayor o menor grado de alteración en el proceso industrial en general. De modo que cualquier desajuste del sistema implica un desperdicio mayor que la simple inutilización de uno o dos miembros en la compleja estructura industrial.
Tan claro como esto es que el mantenimiento del equilibrio en el abarcador proceso maquinal de la industria resulta ser un asunto de la más extrema urgencia si se pretende que el mecanismo productivo proceda con su labor de manera eficiente, de modo que se eviten la inactividad, el desperdicio y las penurias.
La gestión de las diversas plantas y procesos industriales en debida correlación con todo lo demás, y la supervisión de los ajustes intersticiales del sistema, se consideran comúnmente como una labor de mayor trascendencia para el bienestar de la comunidad que cualquiera de los trabajos detallados que implica llevar a cabo un proceso de producción dado.
Esta labor de ajuste intersticial, y en gran parte también la supervisión más inmediata de los diversos procesos industriales, solo han adquirido urgencia desde el advenimiento de la industria maquinal y en la medida en que esta ha avanzado en alcance y coherencia.
Es por medio de las transacciones comerciales como se mantiene o se restablece, se ajusta y se reajusta el equilibrio de las relaciones de trabajo entre las diversas unidades industriales, y es sobre la misma base y por el mismo método como se regulan los asuntos de cada unidad industrial.
Las relaciones en las que cualquier empresa industrial independiente se encuentra con sus empleados, así como con otras empresas, siempre son reducibles a términos pecuniarios. Es en este punto donde el hombre de negocios interviene en el proceso industrial como un factor decisivo.
La organización de las varias