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nydus/The Theory of Business EnterprisePublic
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El uso del crédito de préstamos

in3 erty of these kinds — what ia already in use in industry and what ia not of use for industrial purposes— may be "coined into means of payment," and so may be made to serve as additional pecuniary (business) capital, but such property is mechanically incapable of serving as additional material (industrial) capital.

To a very considerable extent the fimda involved in these loans, therefore, have only a pecuniary (business) existence, not a material (industrial) one ; and, so far aa that is true, they represent, in the aggregate, only fictitious industrial equipment.

Even such inconsiderable portion of them, however, as represents metallic reserves also adds nothing to the effective material apparatus of industry ; since money as such, whether metallic or promissory, ia of no direct industrial effect ; as is evident from the well-known fact that the absolute quantity of the precious metals in use is a matter of no consequence to the conduct of either business or industry, so long as the quantity neither increases nor decreases by an appreciable amount.

Nummus nummum. non pant.

De modo que todos los adelantos hechos por las casas bancarias o por otros acreedores en un caso semejante, —ya sea que los adelantos se hagan sobre hipoteca, garantía colateral o pagarés personales, en forma de depósitos, emisiones de billetes o lo que fuere; ya se considere que representan los elementos de propiedad cubiertos por la garantía colateral, las reservas de efectivo de los bancos o la solvencia general del acreedor o del deudor—, todos estos «adelantos» sirven para incrementar el «capital» de que disponen los hombres de negocios; pero, para los fines materiales de la industria, tomados en su conjunto, son partidas puramente ficticias. Los préstamos en efectivo (como los depósitos en cajas de ahorros* y similares) pertenecen a la misma categoría. Todos estos adelantos proporcionan al prestatario una ventaja diferencial al pujar contra otros hombres de negocios por el control y el uso de los procesos y materiales industriales; le proporcionan una ventaja diferencial en la distribución de los medios materiales de la industria; pero no constituyen ninguna adición agregada a los medios materiales de la industria en general. Los fondos, de cualquier índole que sean, son un hecho pecuniario, no industrial; sirven únicamente para la distribución del control de la industria, no para su trabajo materialmente productivo.

El crédito de préstamos que excede de lo que puede servir para transferir la gestión de materiales industriales del propietario a un usuario más competente —es decir, en la medida en que no tiene, en efecto, la naturaleza de un arrendamiento de planta industrial— sirve, en conjunto, no para aumentar la cantidad de la

This tniinn ia frequently OTerlooked in theoretiol hence, m the present argument requires Ibi recognition, it Is stated in tblA explicit wa;.

  • The cash louii mkle by depoilton to atTingt-bukt in the of deposits.

THE USE OF LOAN CREDIT 105 material means of industry nor, directly, to en- • bancs the effectiveness of their use; but, taken in the aggregate, it serves only to widen the discrepancy between business capital and industrial equipment. So long as times are brisk this discrepancy ordinarily goes on widening through a progressive extension of credit. Funds obtained on credit are applied to extend the buainesB; competing business men bid up the material items of industrial equipment by the use of fimds so obtained ; the value of the material items employed in industry advances ; the aggregate of values employed in a given undertaking increases, with or without a physical increase of the industrial material engaged ; but since an advance of credit rests on the collateral as expressed in terms of value, an enhanced value of the property affords a basis for a further extension of credit, and so on.'

Ahora bien, la línea base de las transacciones comerciales es el valor monetario (valor de mercado o de cambio, precio) de los artículos involucrados, no su eficiencia material. Por uso convencional, se considera que el valor de la unidad monetaria es invariable, y los prestamistas proceden necesariamente sobre este supuesto, siempre y cuando procedan de algún modo. En consecuencia, cualquier aumento de

' Cf. Twelfth Census of the United States, vol. VII, p. c. * Few, perhaps, would in set terms maintain an argument that the value of money does not vary, but still fewer would, in a credit transaction, proceed on a supposition at variance with that position. As the aggregate money values involved in the current industrial business enterprises will afford a basis for an extension of loans, indistinguishable from any other block of capitalized values, even if the increase of capitalized values is due to credit advances previously made on the full cash value of the property hypothecated.

La extensión de préstamos sobre garantías, tales como acciones y valores similares vinculados a los negocios industriales, tiene por lo tanto, por la naturaleza misma de las cosas, un carácter acumulativo^

Esta extensión acumulativa del crédito mediante el incremento de los precios continúa, si de otro modo no se ve alterada, en tanto ningún fenómeno adversativo de precios se inmiscuya con la fuerza suficiente como para condenar a la imbecilidad este incremento acumulativo de los valores capitalizados. La extensión del crédito procede sobre la supuesta estabilidad del valor monetario del material industrial capitalizado, cuyo valor monetario es incrementado acumulativamente por esta misma extensión.

JPero el valor monetario de la garantía es al mismo tiempo el valor capitalizado de la propiedad, computado sobre la base de su capacidad de ganancia presunta.

Estos dos métodos de tasar el valor de la garantía deben coincidir aproximadamente si, como los economistas están acostumbrados a decir, el dinero es el patrón de los pagos diferidos.

También es, en la comprensión irreflexiva de aquellos que tienen que vérselas práticamente con los fenómenos de la riqueza, sentido como la medida estándar e inflexible de la riqueza.

El hecho de que este uso convencional esté consagrado en la ley contribuye en gran medida a fortificar la aceptación ingenua del dinero y el precio en los términos definitivos de la riqueza.

Véase la p. 838 anterior.

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