Ninguno de los procesos mecánicos que se llevan a cabo mediante el uso de un equipo determinado de aparatos es independiente de otros procesos que tienen lugar en otra parte.
Cada uno recurre al funcionamiento adecuado de muchos otros procesos de carácter igualmente mecánico y lo presupone. Ninguno de los procesos de las industrias mecánicas es autosuficiente.
Cada uno sigue a unos procesos y precede a otros en una secuencia interminable, en la cual encaja y a cuyos requisitos debe adaptar su propio funcionamiento.
El conjunto concertado de las operaciones industriales debe considerarse como un proceso maquinal, compuesto por procesos detallados que se interconectan, más que como una multiplicidad de aparatos mecánicos que realizan cada cual su trabajo por separado.
Este abarcador proceso industrial atrae hacia su ámbito y aprovecha todas las ramas del conocimiento que tienen que ver con el
» determinada rutina razonada reemplaza la regla general. Mediante el control mecánico de sus materiales, el lechero, por ejemplo, determina selectivamente la velocidad y el tipo de los procesos biológicos que transforman su materia prima en producto terminado. El objetivo del ganadero es reducir los detalles de las leyes de la herencia, tal como se aplican en su ámbito, a términos tan precisos que le proporcionen una rutina de reproducción tecnológicamente exacta, y luego aplicar este proceso de reproducción tecnológico a la producción de aquellas variedades de ganado que, con la aproximación más cercana a la exactitud y rapidez mecánicas, conviertan las materias primas del campo y el prado en ciertos tipos y grados específicos de producto terminado. Lo mismo ocurre con los fitomejoradores. Las estaciones y oficinas de experimentación agrícola, en todos los países civilizados, son laboratorios que trabajan hacia un control tecnológico efectivo de los factores biológicos, con miras a eliminar los elementos fortuitos, perjudiciales e inútiles de los procesos de producción agrícola, y reducir así estos procesos a una rutina calculable, expedita y sin desperdicios.
r8 LA TEORÍA DE LA EMPRESA EMPRESARIAL ■
ciencias de los materiales, y el conjunto hace un más o ■
conjunto menos delicadamente equilibrado de subprocesos.'
Visto de este modo, el proceso industrial I muestra dos características generales bien marcadas:
I
i) el mantenimiento continuo de los ajustes intersticiales entre los diversos subprocesos o «ramas de la industria», allí donde sus funcionamientos se tocan entre sí en la secuencia de la elaboración industrial; y (b) una exigencia incesante
, de la precisión cuantitativa, de la exactitud en el momento oportuno y en la secuencia, en la inclusión y exclusión adecuadas de las fuerzas que afectan al resultado, en la magnitud de las diversas características físicas (peso, tamaño, densidad, dureza, resistencia a la tracción, elasticidad, temperatura, reacción química, sensibilidad actínica, etc.) tanto de los materiales manipulados como de los aparatos empleados. Esta exigencia de precisión mecánica y de delicada adaptación a usos específicos ha conducido a una imposición gradual y generalizada de la uniformidad, a una reducción a grados básicos y a un carácter básico en los materiales manipulados, así como a una estandarización exhaustiva de las herramientas y de las unidades de medida. Las medidas físicas estándar son de la esencia del régimen de la máquina.
Las comunidades industriales modernas muestran una uniformidad sin precedentes y una equivalencia precisa en los pesos y medidas adoptados legalmente. Algunos
- Cf. Sombart, Modernen Kapitalismus, vol. II, ch. III. * Cf. Twelfth Census (U.S.): "Manufactures," pt. 1, p. i.