pueda ser reducido al verdadero Rumbo respecto al Meridiano.
Ahora bien, aunque la gran utilidad que un conocimiento perfecto de la teoría de la dirección magnética proporcionaría a la humanidad en general, y especialmente a aquellos dedicados a los asuntos marítimos, parece un incentivo suficiente para que todas las mentes filosóficas y matemáticas consideren seriamente los diversos fenómenos y se esfuercen por reconciliarlos mediante alguna regla general: aun así, resulta que casi todos los autores, de quienes se debería esperar un discurso de esta índole, pasan por alto en silencio las dificultades con las que aquí tropiezan.
Y aquellos que mencionan esta variación, al afirmar que procede de causas del todo inciertas (como la disposición casual de minas de hierro y piedras imán en la tierra), ponen fin a toda contemplación posterior y desalientan a quienes de otro modo emprenderían esta investigación.
Es verdad que no hace mucho tiempo un tal señor Bond, antiguo maestro de navegación, publicó un pequeño tratado en el que pretende calcular la variación; pero limita su hipótesis a la ciudad de Londres, afirmando él mismo (como tenía sobradas razones para hacerlo) que el mismo cálculo no es suficiente para otros lugares, por lo que resulta evidente que esta regla está muy lejos de ser la tan deseada regla general.
Now although (through want of sufficient Observations, and some other Difficulties, which I shall anon shew) I cannot pretend perfectly to establish the Numbers and Rules of a Calculus, which shall precisely answer to the Variations of all parts of the World: Yet I suppose it will not be unacceptable to the Curious to propose something of a Light into this abstruse Mystery; which, if no other, may have this good Effect, to stir up the Philosophical Genii of the Age to apply themselves more attentively to this useful Speculation. But before I proceed, 'twill be necessary to lay