suficientemente conocido y admitido que la variación de la aguja cambia, será necesario, sin embargo, dar algunos ejemplos mediante los cuales pueda verse que este cambio es gradual y universal, y efecto de un movimiento grande y permanente: para lo cual tomemos los ejemplos siguientes.
En Londres, en el año 1580, el señor Burrows observó que la declinación era de 11° 15' Este.
En el año 1622, el señor Gunter halló que la misma era de apenas 6° 0' Este.
En el año 1634, el señor Gellibrand la halló de 4° 5' Este.
En 1657, el señor Bond observó que no había declinación en Londres.
En el año 1672, yo mismo la observé a 2° 30' al oeste; y en el año 1692, volví a hallarla a 6° 00' al oeste.
De modo que en 112 años la dirección de la aguja ha cambiado nada menos que diecisiete grados.
En París, Oroncio Fineo hacia el