Así pues, el intento de suprimir el comercio privado ha dado como resultado una cantidad de compraventa clandestina que supera con creces lo que ocurre en los países capitalistas. Consume una gran cantidad de tiempo que podría emplearse de manera más provechosa; y, al ser ilegal, pone prácticamente a toda la población de Moscú a merced de la policía. Además, depende en gran medida de las reservas de bienes pertenecientes a quienes antes eran ricos, y cuando estas se agoten, todo el sistema deberá colapsar, a menos que para entonces la industria se haya restablecido sobre una base sólida.
Es evidente que el estado de cosas es insatisfactorio, pero, desde el punto de vista del Gobierno, no es fácil ver qué se debe hacer. * La población urbana y la "industrial" se ocupa principalmente de llevar a cabo la labor de gobierno y de suministrar municiones al ejército. Estas son tareas muy necesarias, cuyo coste debería sufragarse mediante impuestos. * Un impuesto moderado en especie sobre los