«¿Era el estuche de Pooh mejor que el mío?» «Era exactamente igual», dije.
Asintió y salió—y al momento oí a Winnie-the-Pooh—zum, zum, zum—subiendo las escaleras detrás de él.
«¿Era el estuche de Pooh mejor que el mío?» «Era exactamente igual», dije.
Asintió y salió—y al momento oí a Winnie-the-Pooh—zum, zum, zum—subiendo las escaleras detrás de él.