alemana debe comprender que los sacrificios económicos no constituyen un factor esencial en él, siempre que la subsistencia y la independencia de la vida económica de la nación no se vean amenazadas por
- La nacionalización de las masas jamás puede lograrse mediante medidas a medias o por la débil expresión de un «punto de vista objetivo», sino mediante una concentración decidida y fanática en el objetivo perseguido. La masa del pueblo no se compone de profesores ni de diplomáticos. Quien desee ganarse su adhesión debe conocer la llave que abrirá la puerta de sus corazones. Esto no es objetividad, es decir, debilidad, sino determinación y fuerza.
- Solo puede haber éxito en la conquista del alma del pueblo si, al mismo tiempo que libramos la lucha política por nuestros propios objetivos, destruimos también a quienes se oponen a ellos.
Las masas no son más que una parte de la naturaleza, y no está en ellas comprender los apretones de manos mutuos entre hombres cuyos deseos son nominalmente opuestos entre sí. Lo que desean ver es la victoria del más fuerte y la destrucción del más débil.
- La incorporación de un sector de la nación que se ha convertido en clase, como parte del todo nacional, o simplemente del Estado, no ha de efectuarse rebajando a las clases superiores, sino elevando a las inferiores. Pero la clase encargada de este proceso nunca puede ser la superior, sino aquella que lucha por los derechos de la igualdad. La burguesía de hoy no se incorporó al Estado con la ayuda de la nobleza, sino por su propia actividad y bajo su propia dirección.
El obstáculo más grave que se opone a un acercamiento al trabajador de hoy no es el celo por sus intereses como clase, sino la actitud de sus líderes internacionales, que es hostil a la nación y a la patria.