Semejante revolución solo querrá y podrá realizarse por medio de un Movimiento, edificado a su vez en el espíritu de esa idea, y por consiguiente engendrador a su vez del futuro
Así, el movimiento nacionalsocialista debe hoy identificarse con esa idea y llevarla a la práctica dentro de su propia organización, para no solo ser capaz de guiar al Estado por el buen camino, sino también tener el cuerpo perfeccionado del Estado listo para su ocupación.