lugar su transformación en una organización militar de combate. A esto se debieron, en gran parte, los acontecimientos posteriores de aquel año en lo que respecta a nuestro movimiento.
Los acontecimientos de finales de 1923, aunque a primera vista parecían repugnantes, sin embargo, contemplados desde un plano superior, eran casi una necesidad, puesto que pusieron fin de un solo golpe a la transformación de la Sección de Asalto, que ahora estaba perjudicando al movimiento. Al mismo tiempo, sin embargo, estos acontecimientos abrieron la posibilidad de reconstruir en el punto en el que nos habíamos visto obligados a desviarnos del camino recto.*
En 1925, el Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán fue refundado, y tendrá que reconstruir y organizar su Sección de Asalto según los principios mencionados al principio. Tendrá que volver a sus principios sanos originales y tendrá que considerar como su deber supremo hacer de la Sección de Asalto un instrumento de defensa y fortalecer la lucha por la cosmovisión del Movimiento.