Codal
nydus/Mein KampfPublic
Página 311 de 341
Table of Contents

Capítulo XV: La defensa de emergencia como derecho

sinónimo del marxista) en consonancia con todos los demás alemanes en el frente único. Los marxistas se sumaron rápidamente a la idea; pues los líderes marxistas necesitaban el dinero de Cuno tanto como Cuno los requería a ellos para su «frente único».

Si el señor Cuno en ese momento, en vez de alentar una huelga general pagada y hacer de ella la base de su «frente único», hubiera exigido dos horas más de trabajo a cada alemán, la estafa del «frente único» se habría disuelto en tres días.

Las naciones no alcanzan la libertad cruzándose de brazos, sino mediante el sacrificio.

Esta supuesta resistencia pasiva jamás habría podido mantenerse durante mucho tiempo. Nadie sino un hombre que no supiera nada de la guerra podría imaginarse que era capaz de expulsar a un ejército de ocupación mediante métodos tan absurdos.

Si los westfalianos en el Ruhr hubieran sido conscientes de un ejército de ochenta o cien divisiones dispuesto a apoyarlos, los franceses habrían estado pisando espinas.

Tan pronto como los Sindicatos Marxistas hubieron prácticamente llenado sus arcas con las contribuciones de Cuno, y estuvo casi decidido transformar la floja resistencia pasiva en un ataque activo, la hiena roja se apartó de repente del redil nacional y volvió a ser lo que siempre habían sido. Sin rechistar, el señor Cuno se retiró a bordo de sus barcos, y Alemania se hizo más rica en una experiencia y más pobre en una gran esperanza.

Pero cuando comenzó el miserable colapso y se produjo la vergonzosa capitulación tras el sacrificio de miles de millones de marcos y muchos millares de jóvenes alemanes —que habían sido tan ingenuos como para confiar en las promesas de los gobernantes del Reich—, la indignación

311