Pero su impresión para él fue buena. Una impresión francesa; eso era lo extraordinario. Sin consideración alguna, esa era la impresión que ella había causado. Quizás todo el mundo tuviera una especie de estilo, y la gente a la que le gustabas pudiera verlo. El estilo de la propia familia se mostraría a los extraños como un efecto exterior extraño y desconocido. Todo el mundo tenía un efecto. ... Ella tenía un efecto, un sello, independiente de cualquier cosa que pensara o sintiera. Eso debería darle confianza a uno. Porque sin duda habría algunas personas a quienes no les disgustaría. Pero tal vez él no la había observado en absoluto hasta ese momento y se había dejado engañar por su fingida animación.
Si intentaba ser amable, nunca podía mantenerlo, porque siempre olvido que soy visible. Ella retiró su mirada, que debía de haber estado vagando todo el tiempo sin rumbo fijo por la mesa, tantas impresiones había recogido de los diversos grupos, ahora animados en su inconsciente alivio ante el inminente final de la larga sobremesa. Aquí de nuevo se presentaba uno de esos momentos de conciencia del extraño hecho de su incurable ilusión, y de toma de conciencia de sus efectos en el pasado y de los efectos que siempre habría de tener si no lograba escapar de ella. Casi siempre debía de parecer a la vez imbécil y grosera, con la mirada perdida y probablemente con la boca medio abierta. A los niños bien educados se les quitaba esa costumbre. Nadie se había atrevido a intentar corregirla a ella por mucho tiempo. Se habían asustado, o se habían sentido ofendidos, por su desprecio hacia su airosa y alegre pose de interés cortés por la superficie de todo lo que se decía. No valía la pena. La sociedad educada no merecía la pena. Cada vez que uno lo intentaba durante un tiempo, reprimiéndose, pensando en sí mismo sentado allí como los demás estaban sentados, la conciencia llegaba a su fin. Significa tener opiniones. Tomar partido. Acababa por reducir la vida a un desasosiego inquieto. …
Jan iba por las calles pensando que era invisible …