hablarles. Caballeros, buenas tardes; una palabra con uno de
MERCUCIO.
¿Y ni una sola palabra con alguno de nosotros? Acompáñala de algo; que sea una palabra y un golpe.
TYBALTO.
Motivo no ha de faltarle, caballero, si es que me lo da.
MERCUCIO.
¿No podrías buscar algún pretexto sin necesidad de darlo?
TIBALTO.
Mercutio, tú vas con Romeo.
MERCUCIO.
¿Juntarse? ¿Qué, nos tomas por titiriteros? Y si nos haces titiriteros, no esperes oír más que discordias. Aquí está mi arco, aquí está lo que os hará bailar. ¡Cáspita, juntarse!
BENVOLIO.
Hablamos hoy en sitio muy público.
Retiraos mejor a algún lugar privado
y discutid con calma vuestros agravios,
o marchaos; aquí todas las miradas nos contemplan.
MERCUTIO.