Ah, Julieta, si la medida de tu dicha está colmada como la mía, y tu talento es mayor para pregonarla, endulza entonces con tu aliento este aire vecino, y deja que la lengua de la música rica despliegue la felicidad imaginada que ambos recibimos del otro en este querido encuentro.
JULIETA.
El concepto, más rico en sustancia que en palabras,
se jacta de su fondo, no de su ornato.
Mendigos son tan solo los que pueden contar su caudal;
mas mi verdadero amor ha crecido hasta tal exceso,
que no puedo sumar la suma de la mitad de mi riqueza.
FRAI LORENZO.
Venid, venid conmigo, y breve obra haremos,
Pues, con vuestro permiso, solos no quedaréis
Hasta que la santa iglesia a dos en uno incorpore.
[Salen.]