Entra el Coro.
CORO.
Yace moribundo el viejo deseo, y el joven afecto ansía ser su heredero; aquella hermosura por la que el amor suspiraba y moría, junto a la tierna Julieta, ya no es bella. Ahora Romeo es amado y vuelve a amar, igualmente hechizado por el encanto de las miradas; mas debe quejarse a su supuesta enemiga, y ella robar el dulce cebo del amor de temibles anzuelos: Al ser tenido por enemigo, no puede tener acceso para proferir los votos que los amantes suelen jurar; y ella, tan enamorada como él, tiene muchos menos medios para encontrarse en ninguna parte con su nuevo amado. Mas la pasión les presta poder, y el tiempo medios para encontrarse, atemperando los extremos con extremo dulzor.
[Sale.]
ACTO I. Un lugar abierto contiguo al jardín de Capuleto.
Entra Romeo.
ROMEO.
¿Puedo avanzar si mi corazón está aquí?
Retrocede, tierra pesada, y encuentra tu centro.
[Trepa por el muro y salta hacia el interior.]
Entran Benvolio y Mercutio.