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nydus/Romeo and JulietPublic
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Acto III, Escena I

JULIETA.

¿Te vas ya? Aún no está cerca el día.

Fue el ruiseñor, y no la alondra,

el que hirió el temeroso hueco de tu oído;

todas las noches canta en aquel granado.

Créeme, amor, fue el ruiseñor.

ROMEO.

Era la alondra, heraldo de la aurora,

y no el ruiseñor. Mira, amor, qué envidiosas franjas

ribetean las nubes desgajadas allá en el oriente.

Las bujías de la noche se hanconsumido, y el jocundo día

se halla de puntillas sobre las cumbres de brumosos montes.

Debo partir y vivir, o quedarme y morir.

JULIET.

Esa luz no es la del día, lo sé, lo sé.

Es algún meteoro que exhala el sol

para serte esta noche portador de antorcha

e iluminarte el camino a Mantua.

Quédate, por tanto, aún; no necesitas marcharte.

ROMEO.

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