Equilibrio para un último esfuerzo
Capítulos XCVIII a CVI
Allenby, en rápida concentración de refuerzos procedentes de la India y Mesopotamia, superó tanto las expectativas que pudo planificar una ofensiva otoñal. El equilibrio casi exacto de las fuerzas en ambos bandos significaba que la victoria dependería de que engañara sutilmente a los turcos haciéndoles creer que todo el peligro seguía estando más allá del Jordán.
Podríamos ayudar, permaneciendo tranquilos durante seis semanas, fingiendo una debilidad que tentara a los turcos a atacar.
Los árabes debían entonces tomar la iniciativa en el momento crítico cortando las comunicaciones ferroviarias de Palestina.
Tal juego de faroles dentro de otros faroles exigía una sincronización de absoluta precisión, ya que el equilibrio se habría venido abajo tanto por una retirada turca prematura en Palestina como por un ataque prematuro de estos contra los árabes al otro lado del Jordán.
Le pedimos prestado a Allenby parte del Cuerpo Imperial de Camellos para darle mayor verosimilitud a nuestra supuesta situación crítica; mientras los preparativos para Deraa continuaban sin más contratiempo que una inoportuna muestra de mal humor del rey Husein.