La campaña del mar Muerto
Capítulos LXXXII a XCI
Tras la toma de Jerusalén, Allenby, para aliviar su flanco derecho, nos asignó un objetivo limitado. Comenzamos bien; pero cuando llegamos al mar Muerto, el mal tiempo, el mal humor y la división de propósitos embotaron nuestro espíritu ofensivo y disgregaron nuestra fuerza.
Tuve un malentendido con Zeid, tiré la toalla y regresé a Palestina para informar de que habíamos fracasado, pidiendo el favor de que se me diera otro empleo.
Allenby se encontraba en medio de los esperanzadores preparativos para un gran plan de cara a la próxima primavera. Me mandó de vuelta inmediatamente junto a Faisal con nuevos poderes y obligaciones.