La casa está perfeccionada
Capítulos CVII a CXXII
Nuestra columna móvil de aviones, automóviles blindados, regulares árabes y beduinos se reunió en Azraq para cortar los tres ferrocarriles que salían de Deraa.
- La línea sur la cortamos cerca de Mafrak;
- la norte, en Arar;
- la oeste, junto a Mezerib.
Rodeamos Deraa y nos reagrupamos, a pesar de los ataques aéreos, en el desierto.
Al día siguiente atacó Allenby, y en pocas horas había dispersado los ejércitos turcos más allá de toda recuperación.
Fui a Palestina en avión en busca de ayuda y recibí órdenes para una segunda fase del empuje hacia el norte.
Nos trasladamos detrás de Deraa para apresurar su abandono. El general Barrow se nos unió; en su compañía avanzamos hasta Kiswe, y allí nos encontramos con el Cuerpo Montado Australiano. Nuestras fuerzas unidas entraron en Damasco sin oposición.
Cierta confusión se manifestó en la ciudad. Nos esforzamos por calmarla; Allenby llegó y allanó todas las dificultades. Después me dejó marchar.