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CAPÍTULO XI. DE LA DIFERENCIA DE COSTUMBRES

conceive, and assure himselfe, there is somewhat there, which men call Fire, and is the cause of the heat he feeles; but cannot imagine what it is like; nor have an Idea of it in his mind, such as they have that see it: so also, by the visible things of this world, and their admirable order, a man may conceive there is a cause of them, which men call God; and yet not have an Idea, or Image of him in his mind.

Y los que investigan poco, o nada, en las causas naturales de las cosas, aun así, por el miedo que procede de la ignorancia misma de qué sea aquello que tiene el poder de hacerles mucho bien o mal, se inclinan a suponer, y a fingir para sí mismos, varias clases de Poderes Invisibles; y a temer sus propias imaginaciones; y en tiempos de angustia a invocarlos; así como en el tiempo de un éxito esperado, a darles las gracias; haciendo de las criaturas de su propia fantasía, sus Dioses.

Por cuyo medio ha sucedido que, a partir de la innumerable variedad de la Fantasía, los hombres han creado en el mundo innumerables clases de Dioses.

Y este Miedo a las cosas invisibles es la Semilla natural de aquello que cada uno en sí mismo llama Religión; y en aquellos que adoran o temen ese Poder de manera distinta a como ellos lo hacen, Superstición.

Y esta semilla de la Religión, habiendo sido observada por muchos; algunos de aquellos que la han observado, se han sentido inclinados por ello a nutrirla, cultivarla y formarla en Leyes; y a añadirle, de su propia invención, cualquier opinión sobre las causas de los acontecimientos futuros, mediante la cual creyeron que serían más capaces de gobernar a otros, y de sacar para sí mismos el mayor provecho de sus Poderes.

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