De El nombre de la regeneración
El tiempo entre la Ascensión y la Resurrección general no se llama Reinado, sino Regeneración; es decir, una Preparación de los hombres para la segunda y gloriosa venida de Cristo en el día del Juicio, como aparece por las palabras de nuestro Salvador, Mat. 19.28.
“Vosotros los que me habéis seguido en la Regeneración, cuando el Hijo del hombre se siente en el trono de su gloria, os sentaréis también sobre doce Tronos;”
Y de San Pablo (Efes. 6.15.)
“Calzados los pies con la Preparación del Evangelio de la Paz.”
# De la comparación de este, con la pesca, la levadura, la semilla
Y es comparado por nuestro Salvador con la pesca; esto es, con ganar a los hombres para la obediencia, no mediante la coerción y el castigo, sino mediante la persuasión; y por eso no dijo a sus apóstoles que haría de ellos otros tantos Nimrods, cazadores de hombres, sino pescadores de hombres.
Se compara también con la levadura; con la siembra de semilla, y con la multiplicación de un grano de mostaza; mediante todo lo cual queda excluida la compulsión y, por consiguiente, no puede haber en ese tiempo un reinado efectivo.
La labor de los ministros de Cristo es la evangelización; esto es, la proclamación de Cristo y una preparación para su segunda venida, tal como la evangelización de Juan el Bautista fue una preparación para su primera venida.