y la Horca. Cuyo género de pensamientos se llama Previsión, y Prudencia, o Providencia; y a veces Sabiduría; aunque tal conjetura, debido a la dificultad de observar todas las circunstancias, sea muy falaz.
Pero esto es cierto: por cuanto un hombre tiene más experiencia de las cosas pasadas que otro, por tanto es también más Prudente, y sus expectativas le fallan tanto menos.
El Presente sólo tiene un ser en la Naturaleza; las cosas Pasadas tienen un ser sólo en la Memoria, mas las cosas Por Venir no tienen ningún ser en absoluto; siendo el Futuro apenas una ficción de la mente, que aplica las consecuencias de las acciones Pasadas a las acciones que son Presentes; lo cual se hace con mayor certeza por aquel que tiene más experiencia, mas no con suficiente certeza.
Y aunque se le llame Prudencia cuando el Acontecimiento responde a nuestra Expectativa; con todo, en su propia naturaleza, no es sino Presunción.
Porque la previsión de las cosas venideras, que es la Providencia, pertenece únicamente a aquel por cuya voluntad han de venir. De él únicamente, y de forma sobrenatural, procede la Profecía. El mejor profeta por vía natural es el mejor adivino; y el mejor adivino, aquel que está más versado y estudiado en los asuntos sobre los que adivina: pues es quien tiene más indicios en qué basar sus conjeturas.
Signes
Un Signo es el Antecedente del Evento, del Consecuente; y al contrario, el Consecuente del Antecedente, cuando se han observado Consecuencias semejantes antes: Y cuantas más veces se hayan observado, menos incierto es el Signo.