de ellos dependen, mediante las cuales las personas astutas y ambiciosas abusan de la gente sencilla, los hombres estarían mucho más preparados de lo que están para la Obediencia civil.
Y esto debiera ser labor de las Escuelas; antes bien, nutren semejante doctrina. Pues (como no saben qué son la Imaginación o los Sentidos), lo que reciben, lo enseñan: * unos diciendo que las Imaginaciones surgen por sí mismas y no tienen causa; * otros, que brotan por lo común de la Voluntad; y que los buenos pensamientos son soplados (inspirados) en el hombre por Dios, y los malos por el Diablo; o que los buenos pensamientos son vertidos (infundidos) en el hombre por Dios, y los malos por el Diablo. * Algunos dicen que los Sentidos reciben las Especies de las cosas y las entregan al Sentido común, y el Sentido común se