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nydus/The Wonderful Wizard of OzPublic
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XIV. Los Monos Alados

—Siendo Quelala el primer propietario del Gorro Dorado —respondió el Mono—, fue el primero en imponernos sus deseos. Como su novia no podía ni vernos, nos llamó a todos al bosque tras haberse casado con ella y nos ordenó estar siempre donde ella no pudiera volver a poner los ojos encima de un Mono Alado, lo cual nos alegró hacer, pues todos le teníamos miedo.

—Esto fue todo lo que tuvimos que hacer hasta que el Gorrito Dorado cayó en manos de la Malvada Bruja del Oeste, quien nos obligó a esclavizar a los winkies y, después, a expulsar al mismo Oz de la Tierra del Oeste. Ahora el Gorrito Dorado es tuyo, y tres veces tienes el derecho de imponernos tus deseos.

Cuando el Rey Mono terminó su historia, Dorothy miró hacia abajo y vio los muros verdes y brillantes de la Ciudad Esmeralda ante ellos. Se maravilló ante el rápido vuelo de los Monos, pero se alegró de que el viaje hubiera terminado. Las extrañas criaturas depositaron a los viajeros con cuidado ante la puerta de la Ciudad, el Rey hizo una profunda reverencia ante Dorothy y luego se alejó volando velozmente, seguido por toda su banda.

—Fue un buen paseo —dijo la niña.

—Sí, y una salida rápida a nuestros problemas —respondió el León—. ¡Qué suerte que te hayas llevado ese maravilloso Gorro!

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