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nydus/The Wonderful Wizard of OzPublic
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V. El rescate del Leñador de Hojalata

engrasan bien, pronto volveré a estar bien. Encontrarás una aceitera en un estante de mi Cabaña.

Dorothy at once ran back to the cottage and found the oilcan, and then she returned and asked anxiously, “Where are your joints?”

“Échale aceite a mi cuello, primero”, respondió el Leñador de Hojalata.

Ella se lo echó, y como estaba bastante oxidado, el Espantapájaros agarró la cabeza de hojalata y la movió suavemente de un lado a otro hasta que funcionó sin trabas, y entonces el hombre pudo girarla por sí mismo.

—Ahora engrasa las coyunturas de mis brazos —dijo—. Y Dorothy las engrasó y el Espantapájaros las dobló con cuidado hasta que quedaron completamente libres de óxido y como nuevas.

El Leñador de Hojalata suspiró satisfecho y bajó su hacha, que apoyó contra el árbol.

—Es un gran alivio —dijo—. He estado sosteniendo esa hacha en el aire desde que me oxidé, y me alegra poder bajarla por fin. Ahora, si queréis engrasar las articulaciones de mis piernas, estaré bien una vez más.

Así que le aceitaron las piernas hasta que pudo moverlas con libertad; y les agradeció una y otra vez su liberación, pues parecía una criatura muy educada y muy agradecida.

“Podría haberme quedado allí para siempre si tú no hubieras venido —dijo—; así que sin duda me has salvado la vida. ¿Cómo se te ocurrió estar aquí?”

—Vamos de camino a la Ciudad Esmeralda a ver al Gran Oz —respondió ella—, y nos detuvimos en su cabaña para pasar la noche.

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