Me arrodillé. Ella no se inclinó hacia mí, sino que se limitó a contemplarme, recostándose en su silla. Empezó a murmurar—
“La llama parpadea en el ojo; el ojo brilla como el rocío; parece tierno y lleno de sentimiento; sonríe ante mi galimatías: es impresionable; impresión tras impresión recorre su esfera transparente; allí donde deja de sonreír, está triste; un cansancio inconsciente pesa sobre el párpado: eso denota melancolía fruto de la soledad. Se aparta de mí; no tolera un examen más detenido; parece negar, con una mirada burlona, la verdad de los descubrimientos que ya he hecho—negar la acusación tanto de sensibilidad como de disgusto—; su orgullo y reserva no hacen más que confirmarme en mi opinión. El ojo es favorable.
“En cuanto a la boca, se deleita a veces en la risa; está dispuesta a comunicar todo lo que el cerebro concibe, aunque me atrevo a decir que guardaría silencio sobre mucho de lo que el corazón experimenta. Móvil y flexible, jamás estuvo destinada a ser comprimida en el eterno silencio de la soledad: es una boca que debería hablar mucho y sonreír a menudo, y tener afecto humano por interlocutor. Ese rasgo también es propicio.
“No veo más enemigo para un final afortunado que la frente; y esa frente declara: ‘Puedo vivir sola, si el respeto propio y las circunstancias así lo exigen. No necesito vender mi alma para comprar la dicha. Poseo un tesoro interior con el que nací, capaz de mantener ¬me con vida si todos los deleites ajenos me fueran negados, o se me ofrecieran a un precio que no puedo pagar’. La frente proclama: ‘La razón se sienta firme y lleva las riendas, y no permitirá que los sentimientos se desboquen ni la arrastren hacia abismos salvajes. Las pasiones podrán rugir con furia, como verdaderos paganos que son; y los deseos podrán imaginar toda clase de vanidades: pero el juicio aún tendrá la última palabra en cada discusión, y el voto decisivo en cada decisión. El viento fuerte, el temblor de tierra y el fuego podrán pasar: pero yo seguiré la guía de esa voz apacible y suave que interpreta los dictados de la conciencia’.