Es necesario recopilar una cierta cantidad de material natural e histórico antes de que pueda haber cualquier análisis crítico, comparación y disposición en clases, órdenes y especies.
Los fundamentos de las ciencias naturales exactas fueron, por tanto, elaborados por primera vez por los griegos del periodo alejandrino y, más tarde, en la Edad Media, por los árabes.
La verdadera ciencia natural data de la segunda mitad del siglo XV, y a partir de entonces ha avanzado con una rapidez constantemente creciente.
The analysis of Nature into its individual parts, the grouping of the different natural processes and objects in definite classes, the study of the internal anatomy of organized bodies in their manifold forms—these were the fundamental conditions of the gigantic strides in our knowledge of Nature that have been made during the last four hundred years.
Pero este método de trabajo nos ha dejado también como legado el hábito de observar los objetos y los procesos naturales de manera aislada, separados de su conexión con el vasto conjunto; de observarlos en reposo, no en movimiento; como constantes, no como esencialmente variables; en su muerte, y no en su vida.
Y cuando esta forma de contemplar las cosas fue trasladada por Bacon y Locke de las ciencias naturales a la filosofía, engendró el modo de pensar estrecho y metafísico propio del siglo pasado.
Para el metafísico, las cosas y sus reflejos mentales, las ideas, están aisladas, han de ser consideradas una tras otra y separadas las unas de las otras, son objetos de investigación fijos, rígidos, dados de una vez para siempre. Piensa en antítesis absolutamente irreconciliables. «Sea vuestro hablar: "sí, sí"; "no, no"; porque lo que es más de esto, de mal procede». Para él