superficie plana y semiopaca los cuales, cuando la luz incide sobre ellos, la devuelven, como el rebote de una pelota, hacia el objeto anterior.
DONDE NO PUEDE HABER LUCES REFLEJADAS.
Todos los cuerpos densos tienen sus superficies ocupadas por diversos grados de luz y sombra. Las luces son de dos clases, una llamada propia, la otra prestada. Luz propia es aquella inherente a la llama del fuego o a la luz del sol o de la atmósfera. Luz prestada será la luz reflejada; mas para volver a la definición prometida: digo que esta reverberación luminosa no es producida por aquellas porciones de un cuerpo que están orientadas hacia objetos oscurecidos, tales como puntos sombreados, campos con hierba de altura variada, bosques ya sean verdes o desnohados; en los cuales, aunque el lado de