el aire, representan este cuerpo a través del espacio y por todos lados. Cada pirámide que se compone de un largo conjunto de rayos incluye en su interior un número infinito de pirámides y cada una tiene la misma potencia que todas, y todas como cada una. Un círculo de pirámides de visión equidistantes dará a su objeto ángulos de igual tamaño; y un ojo en cada punto verá el objeto del mismo tamaño. El cuerpo de la atmósfera está lleno de infinitas pirámides compuestas de líneas rectas radiantes, que se producen desde la superficie de los cuerpos en luz y sombra, existentes en el aire; y cuanto más se alejan del objeto que las produce más agudas se vuelven y, aunque en su distribución se intersecan y cruzan, nunca se mezclan, sino que atraviesan todo el aire circundante, convergiendo, extendiéndose y difundiéndose de manera independiente. Y todas son de igual potencia [y valor]; todas iguales a cada una, y cada una igual a todas. Mediante estas, las imágenes de los objetos se transmiten a través de todo el espacio y en todas las direcciones, y cada pirámide, en sí misma, incluye, en cada parte minúscula, la forma entera del cuerpo que la causa.
64.
El cuerpo de la atmósfera está lleno de infinitas pirámides radiantes producidas por los objetos que existen en ella. Estas se cortan y entrecruzan con una convergencia independiente sin interferir entre sí, y atraviesan toda la atmósfera circundante; y son de igual fuerza y valor: siendo todas iguales a cada