lo han hecho los pilares n y m. De ahí que la parte b no se asiente perpendicularmente; por el contrario, es arrojada hacia afuera oblicuamente, y no puede, por el contrario, ser arrojada hacia adentro, porque una porción como esta, separada del muro principal, es mayor por fuera que por dentro y el muro principal, donde está agrietado, tiene la misma forma y también es mayor por fuera que por dentro; por lo tanto, si esta porción separada cayera hacia adentro, la parte más grande tendría que pasar a través de la más pequeña, lo cual es imposible. De esto se deduce claramente que la porción del muro semicircular, al desunirse del muro principal, será empujada hacia afuera, y no hacia adentro como dice el adversario.
Cuando una cúpula o una semicúpula es aplastada desde arriba por un exceso de peso, la bóveda cederá, formando una grieta que disminuye hacia la parte superior y es ancha abajo, estrecha en el lado interior y ancha en el exterior; tal como ocurre con la cáscara exterior de una granada, dividida en muchas partes a lo largo; pues cuanto más se la presiona en la dirección de su longitud, más se abrirá aquella parte de las juntas que esté más distante de la causa de la presión; y por esa razón los arcos de las bóvedas de cualquier ábside nunca deben ser más cargados que los arcos del edificio principal. Porque lo que más pesa, más presiona sobre las partes