f marca la distancia, es decir, cuán lejos estás parado del objeto; y el ojo t te muestra la dirección de este; esto es, si estás enfrente, o a un lado, o en ángulo respecto al objeto que estás mirando. Y recuerda que el ojo f y el ojo t deben mantenerse siempre al mismo nivel. Por ejemplo, si subes o bajas el ojo desde el punto de distancia f , debes hacer lo mismo con el punto de dirección t . Y si el punto f muestra cuán lejos está el ojo del plano cuadrado, pero no muestra en qué lado está colocado —y, del mismo modo, el punto t mue s tra la dirección y no la distancia—, para determinar ambas cosas debes usar ambos puntos y ellos serán una y la misma cosa.
Si el ojo f pudiera ver un cuadrado perfecto cuyos lados fuesen todos iguales a la distancia entre s y c, y si en el extremo del lado más cercano hacia el ojo se colocase un poste, o algún otro objeto recto, levantado mediante una línea perpendicular tal como se muestra en r s, entonces, digo que, si mirases el lado del cuadrado que te queda más cercano, este aparecerá en la parte inferior del plano vertical r s, y si luego miras el lado más alejado, te parecerá estar a la altura del punto n en el plano vertical.
Así, por este ejemplo, podéis comprender que si el ojo está por encima de una serie