fragmento de sueño me resultaba comprensible por las circunstancias de la Soñadora sin necesidad de ninguna otra aclaración por su parte. La dama era una extranjera que había alojado a su hija en un instituto educativo vienés y podía continuar mi tratamiento mientras su hija permaneciera en Viena. En tres semanas terminaba el año escolar y con ello concluía también la cura. El día antes del sueño, la directora del instituto le había sugerido si no podría decidirse a dejar a su niña un año más con ella. A continuación, ella había desarrollado evidentemente esta sugerencia pensando que, en tal caso, también podría prolongar el tratamiento por un año. A esto se refiere ahora el sueño, pues un año equivale a 365 días, y las tres semanas hasta la conclusión del año escolar y de la cura pueden sustituirse por 21 días (aunque no por el mismo número de horas de tratamiento). Los números que en los pensamientos del sueño figuraban como tiempo, se añaden en el sueño a valores monetarios, no sin que con ello se exprese un sentido más profundo, pues «Time is money», el tiempo vale dinero. 365 kreuzers son entonces, desde luego, 3 florines y 65 kreuzers. La pequeñez de las sumas que aparecen en el sueño es una evidente realización de deseos; el deseo ha disminuido los costes tanto del tratamiento como del año lectivo en el instituto.
II. A relaciones más complicadas conducen los números en otro sueño. Una joven señora, ya casada desde hace una serie de años, se entera de que una conocida suya de casi su misma edad, Elise L., acaba de comprometerse. A raíz de ello sueña: > *Ella está sentada con su marido en el teatro; un lado del patio de butacas está completamente desocupado. Su marido