⸺¡Pero ánimo! ¡amable lector!⸺Lo desprecio⸺basta con tenerte en mi poder⸺pero aprovecharme de la ventaja que la fortuna de la pluma me ha dado ahora sobre ti, sería demasiado⸺¡No⸺! ¡por ese fuego todopoderoso que calienta el cerebro visionario, y guía a los espíritus por senderos incorpóreos!; antes de obligar a una criatura indefensa a esta dura faena, y hacerte pagar, ¡pobre alma!, por cincuenta páginas que no tengo derecho a venderte,⸺desnudo como estoy, pastaría en las montañas, y sonreiría de que el viento del norte no me trajera ni mi tienda ni mi cena.
—¡Así que ponte en marcha, mi valiente muchacho! y haz todo lo posible para llegar a Boulogne.