⸺Pero despacio⸺porque en estas llanuras juguetonas, y bajo este sol benigno, donde en este mismo instante toda criatura anda alborotada tocando la flauta, el rabel y bailando por la vendimia, y a cada paso que se da la imaginación sorprende al juicio, desafiaré, a pesar de todo lo que se ha dicho sobre las líneas rectas en varias páginas de mi libro—desafiaré al mejor plantador de repollos que jamás haya existido, ya los plante hacia atrás o hacia adelante, que poco importa para el caso (excepto que tendrá más de que responder en un caso que en el otro)—desafiaré a cualquiera a avanzar con frialdad, con criterio y canónicamente, plantando sus repollos uno a uno, en líneas rectas y distancias estoicas, especialmente si las aberturas de las enaguas están descosidas—sin abrirse de piernas de vez en cuando, o deslizarse hacia alguna bastardizada digresión⸺En Tierras-de-Hielo , en Tierras-de-Niebla , y en algunas otras tierras que conozco—puede hacerse⸺
Pero en este despejado clima de fantasía y transpiración, donde toda ocurrencia, sensata e insensata, da salida —en esta tierra, mi querido Eugenius—, en esta fértil tierra de caballería y romance, donde ahora me encuentro, desenroscando mi tintero para escribir los amores de mi tío Toby, y con todos los meandros del rastro de Julia en pos de su Diego, a la vista de la ventana de mi estudio— si no vienes y me tomas de la mano—
¡Qué obra es probable que resulte!
Comencemos.