al congelarse, parecerá azul desde el mismo punto de vista. Así, las hondonadas alrededor de este estanque a veces se llenarán en invierno con un agua verdosa algo similar a la suya, pero al día siguiente se habrán congelado de color azul. Quizás el color azul del agua y del hielo se deba a la luz y al aire que contienen, y lo más transparente es lo más azul. El hielo es un tema interesante para la contemplación. Me dijeron que tenían en las neveras de Fresh Pond hielo de cinco años de antigüedad que estaba tan bueno como siempre. ¿Por qué un cubo de agua pronto se pudre, pero congelado se mantiene fresco para siempre? Se dice comúnmente que esta es la diferencia entre los afectos y el intelecto.
Así durante dieciséis días vi desde mi ventana a cien hombres trabajando como labradores diligentes, con yuntas y caballos y al parecer todos los aperos de labranza, un cuadro como los que vemos en la primera página del almanaque; y tan a menudo como miraba afuera me acordaba de la fábula de la alondra y los segadores, o de la parábola del sembrador, y cosas por el estilo; y ahora ya se han ido todos, y dentro de treinta días más, probablemente, miraré desde la misma ventana el agua de Walden, de un puro verde mar, reflejando las nubes y los árboles, y exhalando sus vapores en la soledad, sin que quede rastro alguno de que un hombre haya estado jamás allí.
Tal vez oiga la risa solitaria de un colimbo al sumergirse y arreglarse las plumas, o vea a un pescador solitario en su barca, como una hoja flotante, contemplando su figura reflejada en las olas, donde hace poco cien hombres trabajaban afanosos.
Así parece que los sofocantes habitantes de Charleston y Nueva Orleans, de Madrás, Bombay y Calcuta, abrevan en mi pozo.