Codal
nydus/FlightPublic
Page 140 of 366
Table of Contents

IX

Mimi había hecho preguntas, pero estas habían sido esquivadas con mayor o menor habilidad. Solo había preguntado una vez acerca de ciertas cosas asombrosamente angustiosas que notaba en su cuerpo, y la respuesta a esa duda, al dar a entender que había dicho algo que no debía haber mencionado, le había sellado los labios. Pero en su propia mente se había maravillado y se había sentido angustiada por estas cosas, por periodos de intensa depresión en los que el incidente más insignificante la hacía llorar o reír. Así, las oscuras insinuaciones de la señora Hunter sobre las desviaciones de Carl significaban poco para ella y se extrañaba de que su propia madre y su propio padre carecieran tanto de control sobre él como para tener que recurrir a ella para ayudar a salvarlo.

«Le pregunté a Carl en la iglesia hace dos semanas», comenzó ella, mientras la señora Hunter esperaba con ansiedad la decisión de Mimi, «por qué no volvía a visitarnos y él me contestó que no quería».

—Oh, por favor, Mimi —suplicó la madre, rogando casi con lástima por su muchacho—, pídeselo una y otra vez hasta que venga. Puedes salvarlo, si quieres.

—Ya se lo he pedido una vez y, si no quiere venir a verme, no se lo volveré a pedir —dijo Mimi con firmeza.

La señora Hunter se levantó con los ojos húmedos de lágrimas. Se los secó a trompicones con un cuadradito de lino, ridículamente pequeño para su corpulencia, pensó Mimi sin venir a cuento aun mientras se compadecía de la situación de la anciana.⁠ ⁠…

La señora Daquin procuró hábilmente arrancarle a Mimi el motivo de la visita de la señora Hunter, pero Mimi esquivó sus preguntas y se fue a su propia habitación. Su resentimiento hacia Carl aumentó. Era muy tonto por su parte portarse como lo estaba haciendo. La señora Hunter

140