recrudescencias de estados de ánimo y momentos lejanos y olvidados; tampoco es absurdo suponer que puedan estar relacionados con los movimientos y posiciones de los planetas, así como la noche y el invierno están relacionados con los movimientos axiales y orbitales de la tierra.
Pero hay otras evidencias, aún más interesantes, de la curvatura del tiempo en la conciencia.
Estas conducen hacia nuevas regiones que es nuestro placer explorar ahora.