La «luz exterior» por medio de la cual el ojo físico es capaz de ver los objetos es la luz solar. De esto la visión clarividente no depende en absoluto, ya que involucra otras octavas de vibración. Deberíamos ser capaces de recibir ideas de este orden sin incredulidad desde el advenimiento de la fotografía «oscura» y del microscopio ultravioleta.
Con la ayuda de este último, se toman fotografías en absoluta oscuridad, siendo las lentes utilizadas transparentes a los rayos de luz invisibles para el ojo, pero activos fotográficamente.
Los pasajes anteriores de La Virgen del Mundo muestran un parecido notable entre la filosofía hermética y el pensamiento moderno sobre el espacio superior. El paralelismo no es menos sorprendente en el caso de ciertos otros filósofos místicos de Oriente.
# LOS OBSERVADORES DE SOMBRAS DE PLATÓN
«Parménides», dice Hinton, «y los pensadores asiáticos con los que guarda estrecha afinidad, proponen una teoría de la existencia que concuerda estrechamente con una concepción de la posible relación entre un espacio de dimensiones superiores y otro de dimensiones inferiores».
Concluye: «Una de dos cosas debe ser verdad: que las concepciones tetradimensionales otorgan un poder maravilloso para representar el pensamiento de Oriente, o que los pensadores de Oriente debieron haber estado observando y contemplando la existencia tetradimensional».
No sería difícil formular de nuevo, en los términos de nuestra hipótesis, la doctrina platónica de un mundo arquetípico y perdurable de ideas, reflejado en un mundo de imágenes y apariencias transitorias. Afortunadamente, Platón ha eximido al autor de tal necesidad al hacerlo él mismo en su maravillosa alegoría de los observadores de sombras en La República. El