# EL CINCO DE LA VIDA
La descripción de Swedenborg sobre «el ascenso y el descenso de las formas» y las «fuerzas y poderes» que de ahí emanan, sugiere, debido a la creciente amplitud y variedad de forma y movimiento, una progresión de espacio en espacio.
Esta descripción es demasiado larga y enrevesada para tener cabida aquí, pero su conclusión es la siguiente:
"Tal es ahora la ascensión y el descenso de las formas o sustancias en el mayor y en nuestro menor universo: similar es también el descenso de todas las fuerzas y potestades que fluyen de ellas. Mas toda su perfección consiste en la posibilidad y virtud de variarse a sí mismas, o de cambiar de estado, cuya posibilidad aumenta con sus elevaciones, de modo que en número excede a todas las series de cálculos desplegadas por las mentes humanas, y aún envueltas interiormente por ellas: cuyas infinitudes finalmente llegan a ser lo que es finito en el Supremo. Nuestras ideas son meras progresiones por variaciones de forma, y así por cambios reales de estado."
Su sentido de la belleza y el orden de todo el proceso, y su desesperación por comunicarlo, encuentran una expresión característica en el siguiente pasaje:
"Si pudieras discernir, amada mía, cuán clara y ordenadamente están dispuestas estas formas y conectadas entre sí, a partir del mero aspecto e infinidad de tantas cosas maravillosas conectadas entre sí, a partir del mero aspecto e infinidad de tantas cosas maravillosas que conspiran en una sola, caerías, por un impulso íntimo, con sagrado asombro y al mismo tiempo piadoso gozo, para realizar un acto de adoración y de amor ante tal arquitecto."
En su descripción de la manera en que estas formas se cohesionan y se despliegan sucesivamente, introduce uno de los conceptos