Ella observaba el rostro de su padre con tanta atención como él observaba el río. Pero, en la intensidad de su mirada, había un toque de pavor u horror.
Ligada al fondo del río más que a la superficie, debido al légamo y al fango que la cubrían, y a su estado empapado, esta barca y las dos figuras en ella hacían evidentemente algo que solían hacer a menudo, y buscaban lo que a menudo buscaban.
Por muy medio salvaje que el hombre aparentara, con la cabeza apelmazada descubierta, con los brazos morenos desnudos desde entre el codo y el hombro, con el flojo nudo de un pañuelo aún más flojo apoyado bajo en su pecho descubierto en medio de un desierto de barba y patillas, con aquella ropa que llevaba pareciendo hecha del lodo que tiznaba su barca, había sin embargo una costumbre profesional en su mirada fija.
Lo mismo pasaba con cada ágil movimiento de la muchacha, con cada giro de su muñeca, tal vez sobre todo con su expresión de pavor u horror; eran cosas de la costumbre.
—Mantenla fuera, Lizzie. La marea tira fuerte por aquí. Mantenla bien alejada de su curso.
Trusting to the girl’s skill and making no use of the rudder, he eyed the coming tide with an absorbed attention.
So the girl eyed him.
But, it happened now, that a slant of light from the setting sun glanced into the bottom of the boat, and, touching a rotten stain there which bore some resemblance to the outline of a muffled human form, coloured it as though with diluted blood.
This caught the girl’s eye, and she shivered.