alimentar a su familia, y cuando lo hacen, tengo la firme seguridad de que son felices y de que su vida es razonable. Entonces, ¿qué debe hacer el hombre? Él también debe ganarse el sustento como los animales, pero con esta diferencia: perecerá si lo hace solo; debe obtenerlo no para sí mismo, sino para todos. Y cuando hace eso, tengo la firme seguridad de que es feliz y de que su vida es razonable. Pero ¿qué había hecho yo durante los treinta años enteros de mi vida responsable? Lejos de producir sustento para todos, ni siquiera lo producía para mí mismo. Viví como un parásito y, al preguntarme cuál es la utilidad de mi vida, obtuve por respuesta: «Ninguna». Si el sentido de la vida humana radica en mantenerla, ¿cómo pude yo —que durante treinta años me había dedicado no a mantener la vida, sino a destruirla en mí mismo y en los demás—, cómo pude obtener otra respuesta que no fuera que mi vida era insensata y malvada? … Era a la vez insensata y malvada.
La vida del mundo perdura por la voluntad de alguien; por la vida del mundo entero y por nuestras vidas alguien cumple su propósito. Para esperar comprender el significado de esa voluntad, primero hay que cumplirla haciendo lo que se nos pide. Pero si no quiero hacer lo que se me pide, jamás comprenderé lo que se me pide, y menos aún lo que se nos pide a todos y al mundo entero.
If a naked, hungry beggar has been taken from the crossroads, brought into a building belonging to a beautiful establishment, fed, supplied with drink, and obliged to move a handle up and down, evidently, before discussing why he was taken, why he should move the handle, and whether the whole establishment is reasonably arranged—the begger should first of all move the handle. If he moves the handle he will understand that it works a pump, that the pump draws water and that the water irrigates the garden beds; then he will be taken from the pumping station to another place where he will gather fruits and will enter into the joy of his master, and, passing from