En 1687 Millington vendió la valiosa biblioteca del Dr. Thomas Jacomb, un ministro no conformista (Bibliotheca Jacombiana), que alcanzó las 1300 libras; y en febrero del año siguiente, la biblioteca de un consejero de los Parlamentos de Montpellier, que había sido traída desde Francia para ser vendida en Inglaterra (Bibliotheca Mascoviana).
T. Bentley y B. Walford vendieron en noviembre de 1687 la interesante biblioteca de un difunto anónimo pero distinguido —Bibliotheca Illustrissima, descrita de la siguiente manera en la Al lector—
“Si el catálogo que aquí se presenta fuera solamente de libros comunes y de aquellos que son fáciles de conseguir, no habría sido muy necesario prologar nada al lector; pero puesto que sale a la luz con circunstancias que ninguna subasta en Inglaterra (tal vez) ha tenido antes, ni es probable que algo semejante vuelva a suceder con frecuencia, parecería un descuido si omitiéramos advertir de ellas al lector.
- La primera es que comprende la parte principal de la biblioteca de aquel famoso secretario, William Cecil, lord Burleigh: lo cual, considerado, debe dejar fuera de duda que estos libros son excelentes en sus respectivas clases y bien elegidos.
- La segunda es que contiene un número mayor de manuscritos raros que el que jamás se haya ofrecido reunido de esta manera, muchos de los cuales se vuelven más valiosos por estar anotados de la mano de dicho gran hombre”.
Un número considerable de ventas tuvieron lugar entre esta fecha y finales de siglo, pero pocas revistieron particular importancia hasta que la espléndida biblioteca del Dr. Francis Bernard salió a subasta en 1698.
Millington continuó sus viajes por el país, y vendió, entre otras, la biblioteca de la señora Elizabeth Oliver en Norwich en 1689, y algunos libros modernos ingleses en Abingdon en 1692; y John Howell vendió la biblioteca del reverendo George Ashwell en Oxford en 1696.