relata esto para que los necios consideren cómo los hombres sabios desprecian el dinero en comparación con los libros.
Y por otra parte, para que sepamos que la insensatez y la soberbia van de la mano, relatemos aquí la necedad de Tarquino el Soberbio al desdeñar los libros, tal como la cuenta también Aulo Gelio. Se dice que una anciana, totalmente desconocida, se presentó ante Tarquino el Soberbio, séptimo rey de Roma, ofreciéndole en venta nueve libros en los cuales (según afirmaba) se contenían oráculos sagrados; mas pedía por ellos una suma inmensa, a tal punto que el rey dijo que estaba loca. Encolerizada, arrojó tres libros al fuego y siguió pidiendo el mismo precio por el resto. Como el rey se negara, arrojó de nuevo otros tres al fuego, y seguía pidiendo el mismo precio por los tres que quedaban. Al fin, asombrado más allá de todo límite, Tarquino se alegró de pagar por tres libros el mismo precio por el que podría haber comprado nueve. La anciana desapareció al instante y jamás se la volvió a ver antes ni después. Estos eran los libros sibilinos...