Las grandes colecciones del Museo Británico y de la Bodleiana20 se conservan a buen recaudo para el uso de los eruditos, y solo sabemos que son de un valor máximo. Lo que alcanzarían si se vendieran hoy en día solo puede conjeturarse, y sería pura frivolidad investigarlo. Tres de las colecciones más grandiosas del Museo —la antigua Biblioteca Real, la de Cotton, que solo se salvó de una destrucción lenta gracias a la creación del Museo Británico, al cual fue trasladada, y la de Harley, que la nación obtuvo por 10.000 libras— deben de tener hoy un valor incalculable.
La adquisición por parte del Museo Británico de la biblioteca del Dr. Charles Burney contribuyó enormemente a la exhaustividad de las colecciones de clásicos griegos. Entre los manuscritos se encuentra la maravillosa Ilíada de Homero en pergamino, que perteneció antiguamente al Sr. Towneley, la cual, aunque no puede fecharse más allá de principios del siglo XIV, se supone que es de la fecha más temprana entre los manuscritos de la Ilíada conocidos por los eruditos. Un comité designado para examinar la compra de la biblioteca declaró en su informe: > «Con respecto al valor de los manuscritos, el Homero es valorado por los distintos testigos entre 600 y 800 libras, y uno de ellos supuso que incluso podría alcanzar un precio tan alto como 1000 libras;21 los retóricos griegos se estiman entre 340 y 500 libras; la copia más grande de los Evangelios griegos en 200 libras; la geografía de Ptolomeo en 65 libras; y la copia de Plauto en 50 libras. Un testigo estima el conjunto de los manuscritos antiguos en más de 2500 libras, y un librero eminente en 3000