Si un número de la centralita A llama a un número de la centralita C, la operadora de A conecta a su abonado mediante un cable de clavija a una línea interurbana que va hasta C, donde la operadora conecta de manera similar la línea interurbana con el número solicitado, previa llamada al abonado.
La central de una ciudad está conectada con la de otra mediante una o más líneas interurbanas, de modo que un abonado puede hablar a través de un número indefinido de centrales.
Tan perfecto es el teléfono moderno que el autor recuerda en una ocasión haber oído sonar el timbre de la puerta en una casa a más de cien millas de distancia, con la que en ese momento estaba en comunicación telefónica, a pesar de que había tres centrales en el circuito.