trabajo es de unos 150 pies, aunque los «veteranos» son capaces de soportar mayores presiones. El récord lo ostenta un tal James Hooper, quien, al rescatar la carga del Cape Horn, hundido frente a la costa sudamericana, realizó siete descensos de 201 pies, uno de los cuales duró cuarenta y dos minutos.
Se incluye un croquis (Fig. 163) de buzos trabajando bajo el agua con herramientas neumáticas, alimentadas