A esto debería responder: No tenemos la menor intención de organizar el comercio de forma artificial, y ciertamente no intentaríamos hacerlo en un día. Pero, aunque su organización pueda ser imposible, su promoción no lo es. ¿Y cómo ha de fomentarse el comercio?
Por medio de una demanda. Reconocida la demanda, creado el medio, se establecerá a sí mismo.
Si existe una demanda real y sincera entre los judíos para mejorar su situación; si el medio que se va a crear —la Compañía Judía— es lo suficientemente poderoso, entonces el comercio se extenderá libremente en el nuevo país.