Como dijo un reportero:
"Era un retoño de la Casa de David, resucitado de entre los muertos, revestido de leyenda, fantasía y belleza."
Las primeras palabras pronunciadas por Herzl fueron:
"Estamos aquí para colocar la piedra angular de la casa que ha de dar abrigo a la nación judía."
«Nosotros, los sionistas —recalcó—, buscamos para la solución de la cuestión judía, no una sociedad internacional, sino un debate internacional... No tenemos nada que ver con conspiraciones, intervenciones secretas o métodos indirectos. Deseamos someter la cuestión al control de la opinión pública libre».
Su primer discurso en el Congreso contenía las ideas que ya había expresado en discursos y artículos anteriores, pero había una gran diferencia entre los puntos de vista de «El Estado judío» y el discurso pronunciado